Saber confeccionar los términos y condiciones de tu plataforma tecnológica es fundamental cuando vas a prestar servicios a través de Internet o a desarrollar un modelo de negocio intensivo en propiedad intelectual o industrial.

Generalmente, cuando se presta un servicio de forma presencial, los pactos suelen tomar la forma de contrato. En muchas ocasiones estos contratos incluyen cláusulas generales, que pueden presentar problemas a nivel jurídico.

Sin embargo, si el negocio se celebra a distancia no solo son más frecuentes las condiciones generales de contratación, sino que también aparecen problemas relacionados con la transparencia, el acceso a la información precontractual y la garantía de derechos digitales.

Por eso, una de las tareas más frecuentes de los abogados de startups tiene que ver con la confección de términos y condiciones generales.

En este artículo vamos a analizar la normativa aplicable y algunas de las cautelas que deberás tomar si quieres evitar problemas legales.

¡Contacta ya con tu abogado especialista en startups!


He leído y acepto las Condiciones Generales y la Política de privacidad

Normativa aplicable a las plataformas tecnológicas

Las plataformas tecnológicas están sometidas a la legislación mercantil y contractual general. Pero deben prestar especial atención a algunos campos del derecho, como el Derecho de Consumidores y Usuarios, el Derecho Electrónico o la Propiedad Intelectual e Industrial.

Algunas de las normas más relevantes a la hora de redactar los términos y condiciones de una plataforma tecnológica son las que mencionamos a continuación.

Operativa general de la startup

  • Código Civil. Regula cuestiones relativas a las obligaciones y contratos. Aunque se aplica de forma subsidiaria es importante tener en cuenta sus disposiciones, ya que pueden entrar en juego, por ejemplo, cuando se dirimen responsabilidades, se exige el cumplimiento de obligaciones o se trata de anular un acto o acuerdo.
  • Código de Comercio. Se aplica con preferencia al anterior en los actos de comercio, que son los que realiza la startup como prestadora de servicios.
  • Ley 34/2002, de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico (LSSICE). Se trata de la norma más importante a la hora de prestar servicios a través de Internet.
  • Ley 7/1998, sobre Condiciones Generales de Contratación. Es la norma que regula los requisitos que deben cumplir los términos y condiciones de tu plataforma tecnológica para ser aplicables.
  • RD Leg. 1/2007, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de Consumidores y Usuarios (LDCU). En este caso se trata de una norma que articula los derechos de tu público objetivo, que deberán ser respetados y garantizados por tus términos y condiciones.
  • Reglamento General de Protección de Datos y Ley Orgánica 3/2018, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales. Se trata de las normas más importantes en materia de protección de datos, de imprescindible cumplimiento para las empresas que presten servicios en el territorio de la Unión Europea.
  • RD Leg. 1/1996, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual. Se limita a regular la propiedad intelectual, por lo que debe ser complementado por las normas de propiedad industrial, entre las que destacan:

Operativa sectorial de la startup

Aunque las anteriores normas afectan a todas las startups, lo cierto es que dependiendo del sector en que opere la empresa deberá tener en cuenta algunas normas adicionales.

Por ejemplo, las empresas innovadoras podrían tener que proteger su propiedad industrial más allá de lo permitido por una patente. Entrarían entonces en juego normas como:

  • Ley 3/2000, de régimen jurídico de la protección de las obtenciones vegetales.
  • Ley 11/1988, de protección jurídica de las topografías de los productos semiconductores.
  • Ley 20/2003, de protección jurídica del diseño industrial.

Además, determinados sectores están más fuertemente regulados. Por ejemplo, los productos financieros se someten a normativas comunitarias y otras leyes nacionales.

Incluso, más allá del sector de actividad, las startups pueden tener que someterse a normativas concretas dependiendo del modo en que comercialicen sus servicios.

obtener financiacion enisa

¿Sabes cómo obtener financiación de ENISA? Te damos algunos consejos

Problemas legales frecuentes en las plataformas tecnológicas

Todo lo anterior no ha sido más que un resumen, para que puedas entender que confeccionar los términos y condiciones de tu plataforma tecnológica puede no ser sencillo. Se trata de un proceso que requiere amplios conocimientos del sector de tu actividad y del marco reglamentario en vigor.

Y lo calificamos como proceso porque los términos y condiciones constituyen un documento “vivo”. Es decir, irá evolucionando conforme varíen la marcha de tu proyecto o el marco regulatorio aplicable.

En este sentido, unos términos y condiciones desactualizados pueden ser tan nocivos como unos inexistentes.

Por ejemplo, la LSSICE exige la aportación de cierta información, llegando a calificar su ausencia como una infracción. Así, los términos y condiciones de tu plataforma electrónica deberán ser fácil y gratuitamente accesibles, e informar de forma clara de elementos como:

  • Los trámites a realizar para celebrar el contrato.
  • Si se va a archivar el contrato.
  • Los medios para resolver errores en la introducción de datos.
  • La lengua o lenguas en que puede celebrarse el contrato.

Algo tan nimio como no introducir esta información en tus condiciones puede conllevar sanciones de hasta 30.000 euros.

Del mismo modo, la LDCU otorga al consumidor un derecho de desistimiento de 14 días. Sin embargo, si el prestador de servicios no informa de este derecho el plazo de desistimiento se extenderá durante 12 meses.

Este tipo de olvidos suelen tener consecuencias muy negativas para las empresas que no han puesto toda su atención a la hora de confeccionar sus términos y condiciones.

ronda financiacion

¿Sabes qué es una ronda de financiación? ¿Quieres inyectar capital privado en tu startup?

Cómo elaborar tus términos y condiciones

Ya has visto que el proceso de elaboración de los términos y condiciones incluye:

  1. Estudio del ámbito de actividad del proyecto.
  2. Determinación de la normativa aplicable.
  3. Redacción y publicación.
  4. Seguimiento y actualización.

Se trata, por tanto, de un proceso cíclico y complejo, que conviene dejar en manos de un especialista. Nuestra recomendación es que contrates a un abogado de startups para que te asesore o redacte personalmente tus términos y condiciones. En caso de que quieras realizar esta tarea por ti mismo, lo mejor sería que solicitaras una supervisión.

Recuerda que tus términos y condiciones deben ser fácilmente accesibles. Además, debes proporcionarlos de manera gratuita y en un lenguaje claro. Es mejor evitar los tecnicismos, pues como estipula el artículo 1.288 del Código Civil:

La interpretación de las cláusulas oscuras de un contrato no deberá favorecer a la parte que hubiere buscado la oscuridad”.

Una vez redactados y publicados los términos y condiciones deberás establecer una política de seguimiento, que monitorice los cambios que se produzcan en el marco regulatorio y en las necesidades de tu startup. En cuanto los términos y condiciones queden obsoletos deberás actualizarlos.

Como ves, se trata de un proceso exigente, al que no siempre compensa que le dediques tiempo personalmente. Por eso recomendamos contratar a un especialista a la hora de confeccionar los términos y condiciones de tu plataforma tecnológica.

¡Contacta ya con tu abogado especialista en startups!


He leído y acepto las Condiciones Generales y la Política de privacidad

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
SUSCRÍBETE
close slider